Aun siendo este el primer instante
me recuerdas otras vidas, otros sueños
añejados por el correr del reloj.
Ahora que abro los ojos reconozco
que esperé una eternidad para experimentarte.
Ahora que percibo la ausencia vestida de realidad en mi puerta
Vuelan silentes suspiros que nunca fueron en mi boca
Y se encuentran con los tuyos, mas bajos y transparentes
Pero que en silencio gritan que también me esperaban.
Está en mi la más fiel afirmación, de que me vi en tus ojos
Anhelando estar muchos días atrás.
Y hoy te me vas, sin haber tenido, sin experimentar
el néctar de tus dedos, sin compartir nuestras miserias y alegrías…
Hoy te alejas y me dejas el deseo de seguir tras tu rastro
con olor a primavera que humedece mis pies abatidos
por la cruel resequedad que me aguarda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario